La cocina del azafrán de Yasmin Crowther


Siempre me he sentido profundamente atraída por las historias ambientadas en Medio Oriente, en especial aquellas protagonizadas por mujeres que luchan por encontrar y defender su propia identidad. Por eso, en cuanto descubrí “La cocina del azafrán” de Yasmin Crowther, no pude resistirme. Es la primera y creo única novela publicada por esta autora de madre iraní y padre británico al igual que la protagonista de su libro. 


Su título “La cocina del azafrán” y su portada me evocaron de inmediato hacia una ambientación exótica, un viaje sensorial ligado a la gastronomía y a ese tono dorado del azafrán que tan bien enmarca el paisaje oriental. Conecté tanto con esa idea que decidí arrasar con todas mis lecturas pendientes para sumergirme de lleno en sus páginas. Sin embargo, en esta ocasión la intuición me falló y las expectativas un poco también. 


Me cuesta posicionarme de forma definitiva ante esta novela. No puedo decir que la repudie por completo o que me haya disgustado del todo, ya que logró mantener mi interés y me tuvo expectante hasta el final. Pero he de reconocer que pasé la lectura añorando que surgiera esa chispa de atracción hacia los personajes o hacia la atmósfera que me había sugerido el título y la sinopsi. Al cerrar el libro me quedé con una sensación extraña: un interés meramente relativo y la inevitable incomodidad de sentir que la excelente historia que había detrás no se aprovechó lo suficiente como para convertirse en la gran obra que prometía ser y que yo había imaginado.


El núcleo del argumento sigue a Maryam Mazar, una mujer iraní de buena familia que, tras rebelarse contra un matrimonio concertado, y sufrir un incidente donde se pone en duda su virginidad es repudiada por su padre y se ve obligada a exiliarse en Inglaterra. En Londres entierra lo sucedido, se casa con un hombre inglés y da a luz a su hija, Sara, dejando atrás su pasado en Irán. A pesar de la distancia, Maryam carga en silencio con el dolor de su juventud y con la herida abierta por todo lo que tuvo que abandonar. Ella ha cerrado por completo el grifo de los recuerdos no ha tenido contacto con sus raíces ocultando su vida anterior a su familia británica principalmente a su marido un hombre descrito como amoroso y su hija.

El frágil equilibrio de Maryam se rompe debido a dos tragedias consecutivas: la muerte de su hermana la obliga a hacerse cargo de su sobrino Saeed, a la vez que un grave accidente provocado por la propia Maryam causa que su hija Sara sufra un aborto involuntario. Destrozada por la culpabilidad se hunde en las heridas del pasado completamente abiertas. Maryam decide abandonarlo todo, de forma repentina, para regresar a Mazareh, su remoto pueblo natal en Irán, sin tener del todo claro qué es lo que necesita buscar. Por lo que no podrá dar explicaciones a su familia occidental. Ante la huida, su hija Sara decide viajar tras ella para adentrarse en ese país de llanuras y montañas, intentando comprender de una vez por todas el origen de ese dolor crónico que ha presenciado en el día a día de su madre. Vamos conociendo en un viaje del presente al pasado, el entorno donde Maryam vivió su infancia y adolescencia, lo que ocurrió y la raíz de sus heridas, pero de nuevo señalo que el paisaje, el ambiente es solo descrito y no convertido en un personaje más de la novela, como me hubiera gustado. 


Sara en el viaje al pasado de su madre conoce lo que sucedió, lo entiende y lo acepta, pero la escritora no me ha transmitido la emoción suficiente del momento en que la madre toma una decisión para su vida futura y que le da un giro a todo lo que deja en Inglaterra.


Un libro que pudo, aunque bajo mi criterio no llegó.


Comentarios

  1. ¡Hola! Yo también hago eso muchas veces, lo de colar alguna lectura con la que me encuentro de repente porque me encapricho de ella y es como que necesito leerla ya mismo jeje. Y también me resultan atractivas esas ambientaciones y tramas orientales y más con mujeres protagonistas que se rebelan contra lo que les imponen y pretenden hacer y comportarse como les apetece y desean. Me parece curioso en este caso que ella le oculte hasta el marido su pasado, porque está bien intentar rehacer la vida y olvidar el pasado oscuro, pero el hecho de poder compartirlo con alguien de absoluta confianza pues es algo que viene bien.
    Es una pena que no haya cumplido expectativas, porque es cierto que prometía mucho y se le podría haber sacado mucho mas jugo, por lo que cuentas.
    ¡Besos!

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    1. Hola!!! Gracias por pasarte por aquí. Ya has leido mi opinión de todas formas valoro mucho la posibilidad de leer historias ambientadas en contextos de alta dificultad para la mujer. El conocimiento de la situaciones que pueden darse aunque sea ficticias ayudan a hablar sobre ello y a tomar consciencia de esas realidades. Algo que creo del todo necesario. Besos para ti también

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