Paseo de novela. Àngels Olivera

Desde que me ocurrió lo que os voy a explicar, disfruto muchísimo los libros de Ibón Martín. A las novelas de Ibón Martín no les pido pulcritud, grandes frases, historias de las que queden. Tengo suficiente con personajes creíbles y una novela con un buen ritmo y entretenida. Además, él añade lo que es para mí un plus especial, la localización de sus novelas. Sus paisajes tienen que ver con la cornisa Cantábrica. Una zona que me encanta. Empecé a leer a este autor durante unas vacaciones a Baztán (El último akelarre) y a Euskadi (La danza de los tulipanes) lugares que he repetido en diferentes ocasiones porque me encanta su paisaje, su clima, su comida y su gente. Todo, todo. En aquella ocasión se dio una doble coincidencia de aquellas superespeciales. Estando ya en Euskadi, en un rinconcito, junto a la costa, vi a un hombre escribiendo en un banco de esos que están junto a los paseos y normalmente nos sentamos para disfrutar de la vista del mar. En aquel momento me atrajo l...