La palabra mágica de Isabel Allende
Leer a Isabel Allende es, para mí, algo especial. Es una escritora a la que admiro por cómo escribe y, especialmente, por cómo defiende lo que piensa y aquello en lo que cree. Isabel es una trabajadora de la escritura fiel y constante. Con una amplísima bibliografía, aunque no lo he leído todo. Entrar en " La palabra mágica " ha sido como pasar una larga tarde de conversación con una vieja amiga. Lo he leído despacio, a pequeños sorbos; no quería terminarlo. Me gustaba verlo en la mesita junto al sofá, esperando pacientemente. Y cuando digo despacio, es porque ha sido una exageración de despacio, han sido meses, varios meses. Me sentía bien cada vez que me acercaba y veía aquella sobrecubierta azul chillón, con el dibujo de un libro abierto del que salen volando unas flores. Aunque reconozco que estéticamente, el libro me gusta mucho más sin esa camisa azul; resulta mucho más delicado sin la sobrecubierta. Con "La palabra mágica", Isabel Allende nos hace un reg...