El árbol de las cerezas de Paola Peretti
«A todos los niños les da miedo la oscuridad, y a mí también,
porque para mí la oscuridad es una venda en los ojos
que me puse para jugar y ya no pude quitarme».
Está frase cuando la lees entra suavemente, pero resulta demoledora cuando la construyes pensando en la Mafalda protagonista en el libro de Paola Peretti.
Mafalda con sus palabras va conmoviéndote continuamente en “El árbol de las cerezas”.
En este libro conoceremos a Mafalda, una niña de nueve años que padece una enfermedad degenerativa i genética de la visión llamada “enfermedad de Stargardt. Para la que no existe cura conocida y que requiere que ambos progenitores transmitan el gen para que se manifieste en un hijo. Afecta a la retina, principalmente a la visión central. La mácula va reflejando una realidad cada vez más difusa, envuelta en una niebla que se vuelve más densa y ocupa cada vez más espacio en el marco de visión.
Paola Peretti, autora de esta historia, convive con esta misma enfermedad y ha querido mostrarnos sus vivencias a través de Mafalda, la protagonista de nueve años de su libro. Paola es una docente que tuvo que dejar de ejercer por sus dificultades de visión.
Paola ha ficcionado una realidad explicada de forma enternecedora y que duele, cuando intentas imaginar su situación ante la cotidianeidad. Aunque al mismo tiempo, Paola esparce un bálsamo dulce y bello alrededor de ese dolor. Te hace sufrir y sin embargo acabas profundamente unido al personaje. Es difícil de explicar, o quizá simplemente yo no sepa hacerlo mejor.
A partir de aquí, solo puedo recomendar su lectura. Es una novela corta, leída en tarde y media, que nos permite entrar en la vida de Mafalda, en su día a día, en sus anotaciones y en su lista de cosas por hacer (literal, maravillosa lista de pendientes); todas aquellas experiencias que sueña vivir y que, a medida que avanza el tiempo, se ve obligada a tachar al comprender que quizá nunca podrá realizarlas.
Destaca la capacidad de Paola Peretti para poner el acento, a través de todo lo que le ocurre a Mafalda, en las cosas realmente importantes de la vida. Su lectura inevitablemente nos recuerda “El Principito”, de Antoine de Saint-Exupéry, las referencias son continuas.
La autora deja como un eco que conocemos para ayudarnos a recuperar aquello que hemos olvidado por el camino. Mafalda también lo hace mientras aprende a leer en sistema Braille con “El Principito”. Las referencias a este libro y al de “El barón rampante” que lee con su padre son constantes.
Mafalda pone un reto a su vida: llegar a lo alto de un cerezo. Aquello tan inolvidable que nos enseñó Saint-Exupéry, que lo esencial es invisible a los ojos y solo puede conocerse desde el corazón, queda perfectamente reflejado en el gran reto que Mafalda lleva tiempo planeando. Antes de que la oscuridad se apodere definitivamente de su mundo, desea subir al cerezo del patio de su escuela junto a su gato, Óptimo Turcaret, para ello cuenta con la ayuda de su amiga Stella, la conserje del colegio y de un compañero de clase.
Es una historia indudablemente triste, pero también profundamente esperanzadora. Una novela repleta de reflexiones sobre la vida que nos recuerda todo aquello que la prisa y la rutina del día a día no deberían hacernos olvidar.
Evidentemente he sentido interés en buscar que se dice de esta escritora.
He descubierto una interesante entrevista a Paola Peretti a la revista virtual Cartorze, (es en catalán) muy interesante leer como explica la escritora que significa para ella tener la enfermedad de Stargardt https://www.catorze.cat/entrevistes/converses/paola-peretti-els-moments-de-crisi-son-els-millors-de-la-vida_129135_102.html?
Comentarios
Publicar un comentario
Me alegrará saber que has pasado por aquí, deja tu comentario