Lennon de David Foenkinos


Hace unos días, mientras cerraba la última página de "Todos aman a Clara" —el último libro de David Foenkinos—, mi mirada se desvió hacia la estantería. Allí estaba "Lennon". Lo empecé hace bastante tiempo pero terminó abandonado en un rincón; nunca he sido muy devota de las biografías y esta novela adopta precisamente esa estructura. Sin embargo, al volver a verlo, sentí el impulso de darle una segunda oportunidad. A veces, retomar una lectura en el momento adecuado cambia por completo tu perspectiva, y eso fue exactamente lo que me ocurrió.

Para ser honesta, nunca fui una seguidora acérrima de The Beatles. Mi interés por Lennon despertó poco antes de su muerte, atraída por su faceta más activista y su compromiso social. Recuerdo perfectamente el día de su asesinato: era mi 22º cumpleaños y el mundo se despertó con esa trágica noticia por todas partes. Unos meses después, llegó a mis manos como regalo "Double Fantasy", un disco que quemé de tanto escucharlo. Fue ahí donde empecé a conectar de verdad con el Lennon músico y a escucharlo con otra intensidad. Curiosidades que tiene la vida.

En esta obra, Foenkinos nos acerca al mito de una forma tan original como íntima. Aquí no escuchamos a un Lennon con la guitarra o el piano entre las manos, sino que lo descubrimos tumbado en el diván de un terapeuta neoyorquino, desnudando su alma en plenas sesiones de psicoanálisis.

Este enfoque marca un ritmo narrativo muy peculiar. Conocemos a un John que se confiesa sin filtros, mostrando tanto su luz cegadora como sus sombras más oscuras. La novela humaniza al personaje por encima de la estrella de rock, exponiendo con crudeza las heridas que la fama y la música dejaron en él. El protagonista las narra con ironía, con dolor y sin miedo a sus propias contradicciones. Aunque no soy una experta en su biografía y no puedo juzgar el grado de fidelidad histórica de Foenkinos, todo lo que he leído me ha resultado profundamente verosímil. Descubrir su infancia y su primera juventud dentro del entorno familiar me ha encogido el corazón; fue una vida dura que lo encadenó a traumas infantiles muy complejos en su etapa adulta. Aunque no abarca principalmente la trayectoria musical, la novela descifra a la perfección cómo, en mitad del torbellino provocado por el éxito, la música funcionó al mismo tiempo como refugio de sus traumas y como detonante de las crisis personales de John Lennon.

Fiel a su estilo, el autor utiliza capítulos cortos y una prosa muy ágil. Es cierto que hacia el final el ritmo decae, se vuelve algo más lento y tuve que tirar de disciplina para no abandonar la lectura por segunda vez. Aun así, el viaje merece la pena

Al cerrar el libro, me asalta una duda: ¿lo recomiendo por el sello inconfundible de Foenkinos —aunque no sea su mejor obra— o por el magnetismo arrollador del propio John Lennon? 

Sea como sea, es indiscutible que es una lectura que remueve.



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