La extraña desaparición de Esme Lennox de Maggie O'Farrell
"La extraña desaparición de Esme Lennox", de Maggie O’Farrell
Es la tercera novela que leo de esta escritora y me fascina tanto por lo que cuenta como por la manera en que lo cuenta. Su imaginación es desbordante y sabe trasladarla a historias creíbles, construyendo personajes complejos —todas mujeres, en las tres novelas que llevo leídas— a las que hace sufrir intensamente.
En "La extraña desaparición de Esme Lennox" te obliga a perderte. Durante los momentos iniciales de la lectura o un poco más no entiendes del todo qué está ocurriendo. Sin embargo, O’Farrell consigue despertar tu interés de tal manera que resulta imposible abandonar el libro.
La narración se mueve continuamente del pasado al presente y del presente al pasado. Además, en ocasiones nos introduce en el discurso fragmentado de algunos personajes, como Kitty, una mujer anciana con alzhéimer que mezcla recuerdos del pasado con lo que está viviendo en ese momento. Esta forma de narrar puede resultar desconcertante al principio, pero contribuye a crear una atmósfera de misterio que atrapa al lector.
El interés por conocer a los personajes, descubrir qué le ocurrió a Esme y averiguar cómo Iris resolverá la situación sostiene toda la novela. Iris recibe una llamada de un centro psiquiátrico que está a punto de cerrar para informarle de que debe hacerse cargo de una familiar que lleva ingresada allí desde hace muchísimo tiempo.
Se trata de Esme, su tía abuela y hermana de Kitty, su abuela. Lo sorprendente es que nadie le había hablado nunca de ella. Su padre había muerto años atrás y su madre, que vive en Australia, desconocía por completo la existencia de esa rama de la familia.
En algún lugar leí que a Maggie O’Farrell se le ocurrió esta historia a raíz de una reforma sanitaria durante la cual comenzaron a cerrarse hospitales psiquiátricos, dejando a numerosos pacientes en manos de sus familias o, simplemente, sin el amparo de las instituciones en las que habían pasado décadas. Todos hemos oído historias inquietantes relacionadas con el internamiento de mujeres en psiquiátricos durante otras épocas, especialmente cuando pertenecían a familias acomodadas y su comportamiento se alejaba de lo que la sociedad consideraba aceptable.
Partiendo de esa realidad, O’Farrell construye la vida de Esme y despierta la curiosidad del lector por descubrir cómo y por qué acabó encerrada en un psiquiátrico.
Lo dejaré aquí, sin explicar mucho más. Vale la pena adentrarse sin demasiada información en la vida de estas tres mujeres —Iris, Esme y Kitty— porque la novela va desvelando poco a poco los secretos inconfesables de la familia paterna de Iris. La contundencia de lo ocurrido have valer la espera y la lectura.
Y qué final! De esos que permanecen contigo mucho tiempo después de cerrar el libro.
La trama está tejida a partir de secretos familiares cuidadosamente ocultos para salvar las apariencias. Encontramos a un padre autoritario (de Esme y Kitty), poco afectuoso. Una hija marcada por los traumas de su infancia y una cadena de silencios que acabará condicionando varias vidas.
Mientras leía no podía evitar sentir indignación ante la injusticia que sufrió Esme. Es una de esas historias que te recuerdan hasta qué punto puede ser cruel los silencios que se viven dentro de una familia.
En definitiva, estamos ante una protagonista que reclama el derecho a ser ella misma en una época en la que, por el simple hecho de ser mujer, era muy difícil hacerlo. Una mujer que verá cómo le arrebatan la libertad y algo más de la peor manera posible: encerrándola en un lugar del que resulta casi imposible escapar.
Aunque la historia transcurre en otro tiempo, resulta imposible no pensar en cómo la sociedad ha silenciado durante décadas a determinadas mujeres por no encajar en lo que se esperaba de ellas.
Debo reconocer que esta historia me ha impactado especialmente. Más allá de la intriga por descubrir qué ocurrió con Esme, me ha resultado imposible no pensar en el sufrimiento de quienes fueron silenciados durante años por sus propias familias. A medida que avanzaba la lectura sentía una mezcla de indignación, tristeza e impotencia ante la injusticia de una vida borrada deliberadamente. Es una de esas novelas que te obligan a reflexionar sobre la crueldad que puede esconderse tras las apariencias y sobre el daño que provoca el silencio cuando se convierte en una forma de castigo.
Pero quizá lo más terrible de toda la historia sea precisamente el silencio, la ausencia. La decisión de una familia de borrar a una persona de su memoria para ocultarla al mundo. Ese fue el castigo impuesto a Esme durante décadas, hasta que Iris apareció en su vida.
Maggie O'Farrell lo ha vuelto a hacer: me ha dejado completamente encantada con su escritura y su historia.
Una novela dura, emocionante y llena de secretos que recomiendo sin ninguna duda.
Reseñas anteriors en este blog de Maggie O'Farrell:

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